
Llevábamos algún tiempo sin jugar con la cera y ayer fue el día del reencuentro con viejos amigos.
Primero mi Amo fue llenándome el culo de gotitas de cera que se convirtieron en una capa negra y uniforme. Al principio la situación no era dolorosa pero si extrema. Extrema en cuanto a sensaciones. No lo aguantaba de puro nervio que me entraba, pero no me quemaba. Después, al ir rellenando con cera ciertas partes como los laterales del culito, ya casi pegado a las piernas, sí que era una sensación de un poco de dolor.
La cera me dejó la piel muy sensible, pero no me quemaba ya que era una vela especial para este tipo de sesiones.
Y ¿que venía después? Pues claro, quitarla con la caña. No sé que me dolía más si los golpes sobre mi culito dolorido o ver como saltaban por los aires todos los trocitos de cera y se esparcían por el suelo de la habitación (ahí es donde sale mi lado marujil). Bueno, sí sé lo que me dolía más. Mi culito sensible y dolorido por la cera azotado por la caña de mi Amo. ¡¡Qué dolor!!
Antes y después mi Amo me hizo alguna foto y al final lo recogí todo. Mi Amo estaba bastante más caliente que la cera (creo que el punto de ebullición de mi Amo es bastante más bajo ya que a la mínima...) y toco mamada y una sesióncita buena de anal.
Resumen: culito dolorido por dentro y por fuera (más por fuera) y satisfacción total debajo del edredón descansando.
3 raptados:
Bienvenida, hacía mucho tiempo que no sabíamos nada de vosotros.Así se empieza con una buena sesión.Gracias
Feliz reencuentros, con la cera y la vara.....
Hola hermosa...
Tu blog es sublime y me encanta como deseas y disfrutas de tu AMO.
Me inspiras y eso me permite complacer a mi AMO, a quien adoro con todo mi ser.
Besos para ti, y sigue escribiendo.
Galatea
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