lunes 12 de septiembre de 2011

La columna


Agarrada a la columna, tacón alto, los pies separados como dos palmos de la pared de manera que al apoyar mis brazos y no mover las piernas mi culo queda expuesto hacia fuera. La cabeza ladeada, así puedo mirar por el rabillo del ojo a mi Amo que detrás de mi, desnudo , me azota con la tralla. Me gusta mirarle, ver los movimientos lentos, poderosos, midiendo los segundos que necesito para recuperarme sin que sean demasiados.

La tralla suena y va dejando líneas rojas en mi culo y, algunas veces al irse más al costado, me deja señales rojas que persisten varios días. A veces la tralla cae en la espalda, no tan fuerte eso sí. Aquí las marcas granates se señalan con mucha facilidad. Duele bastante porque esa parte del cuerpo no está acostumbrado y me retuerzo de picor en la piel virgen. Mi Amo sabe controlar la fuerza de manera que aunque el dolor está ahí nunca pasa la línea de lo que puedo soportar.

...la tralla, la columna, los tacones y tiempo, mucho tiempo por delante.

3 raptados:

Sweet dijo...

Delicioso comienzo de semana.

Feliz.

Saludos!

Flor de Lis dijo...

Bellas marcas amiga! Felicidades para ambos
Un beso transoceánico.
Flordelis

Pd: Si aún no cambiaste el link con mi blog te invito a que lo hagas para no perdernos y ayudar a otros que se extraviaron por mi culpa, por mi apuro en cambiar dominio.
Gracias :)

{ÍsisdoEgito}JZ - Tua, somente tua dijo...

Olá,

tem pesentinho pra você lá no blog.

;-)

Beijos carinhosos,

ÍsisdoJUN