sábado 2 de julio de 2011

Me he dado cuenta de que...


Vivo en una calle que sería límite del barrio de Chueca . Gracias a la situación de mi casa hoy no oigo ruido, pero el barrio está tomado y no hablo de homosexuales. Este año hay millones de chonis de los alrededores de Madrid haciendo botellón por todos lados. ¡¡¡Qué horor!!!

La verdad es que iba yo a comprar leche y unas cosas que necesitaba para desayunar mañana y me he dado cuenta de que iba pensando : "definitivamente nunca iré (si la hubiera) a una manifestación del orgullo BDSM. Paso de salir del armario y hacer un circo de mi intimidad para chonis de Parla (lo siento por los de parla) y curiosos de provincias".

También me he dado cuenta viendo un programa en La Segunda de TVE titulado "El sexo del siglo XXI" que siguen mostrando el BDSM como una dómina que humilla y castiga al sumiso que paga por ello. ¡¡Vaya mierda de periodismo de investigación!! Eso sí, la mierda de tupper sex dos horas en el programa.

Hablando de tupper sex. El otro día en el trabajo una compañera decía que un día iba a hacer una sesión de tupper sex en su casa y que nos invitaba. Yo pensaba: "Sí claro, comprar al doble de precio de Internet un consolador con forma de gusanito, con lo que me gusta mi polla azul" . Mis compañeras decían que sí, que podía ser muy divertido y a mí me daban ganas de preguntar : "¿pero tienen látigos para mi Amo?".No creo que mi pregunta fuera bien acogida.


A veces me siento un poco marciana.

3 raptados:

O'ke dijo...

compañeeeeeeeeera...ahi le has dao (y estamos totalmente d eacuerdo en este y muhcos otros post)

Un saludo (hacia mucho que queria decir algo pero al final leo y no digo ni pio)

pj dijo...

LLevas muchísima razón: el circo mediático se hace con todo,hasta de la vida íntima de la gente y mientras existan personas dispuestas a vender sus intimidades pues adelante.
La vida privada es PRIVADA, el sexo también."..a quién le importa lo que yo haga..." que cantaba Alaska.Besos y felices vacaciones.

Sweet dijo...

Yo también... y no sólo a veces, jaja.
Un beso, preciosa.