miércoles 8 de junio de 2011

Esclava vs sumisa


Ufff, ¡qué aburrido! Otra vez el tema de siempre repetido hasta la saciedad en blogs de BDSM.

Pues sí, ¿qué pasa? Y es que encima he hablado aquí sobre esto y...peor aún, voy a desdecirme de lo dicho.

Esta tarde quiero reivindicar la palabra sumisa. Parece que todo el mundo aspira a ser la mejor esclava. Pues a mí me gusta la idea de sumisa más que de esclava.

Me parece que la esclava hace las cosas porque tiene que hacerlas por su condición, mientras que la sumisa lo hace porque quiere que sea así y disfruta con ello. Sí, ya sé que no estamos en épocas de esclavitud en la que el Amo poseía literalmente a la esclava y que por tanto tanto ésta como la sumisa pueden hacer lo que quieran y siempre está la posibilidad de decir no.

Es una cosa más mental que real. Mi Amo me ha dado la pista de o que tenía en mente y tal vez la actitud de la esclava sea algo más físico mientras que la de la sumisa es algo más psíquico.

El caso es que cada uno que sea lo que quiera o pueda, pero a mí me gusta lo de sumisa aunque me entregue a mi Amo en cuerpo y alma.

Sí, sumisa es una palabra que me suena bien y con la que me siento muy identificada.


P.D. Hay un libro que regalé a mi Amo para su cumpleaños que me llamó mucho la atención y que leí y releí (hace mucho, mucho) durante un tiempo con pasión mucho antes de que supiera darle forma y nombre a ciertas cosas. En dicho libro la protagonista también hace un viaje personal a la libertad de dejar de ser esclava para convertirse en una mujer libre pero sumisa de quién fue su libertador.

3 raptados:

Sweet dijo...

Hace un tiempo que trato de no buscarle nombres a las cosas que son más para sentirlas. Y para nada me ha parecido aburrido tu tema, jejejeje.
Siempre se aprende, siempre siempre.
Muakssssssssssssssssssssssssss!
Besos, bela.

elenna{} dijo...

Estoy completamente de acuerdo... yo pienso que la sumisa hace las cosas porque ella misma se obliga a hacerlas, pero desde el terreno mental... siempre tendrá la opción de poder negarse y no lo hará porque es su deseo.
P.D.: Cuál es el libro? :)

Un besito

Anónimo dijo...

Coincido con tus palabras, el ser sumisa permite una espontaneidad que hace que la relación avanze y se consolide. Muchos abrazos desde Argentina, Liz